El paisaje
cambia por completo con la presencia de la nieve.
Algunas de las actividades que se realizan en el verano son las
mismas que se proponen en el invierno, pero la diferencia está en
las sensaciones.
Unas de las alternativas es el cerro Chapelco tiene una altura de
1.980 metros sobre el nivel del mar. El largo máximo de pista es de
5,3 km y sus pendientes van desde los 20 a los 45 grados de
inclinación. Tiene más de 22 pistas de distintos niveles de
dificultad lo que brinda atractivas alternativas para todo tipo de
exigencias a lo largo de sus más de 140 hectáreas de área esquiable.
Cuenta con infraestructura y servicios divididos en áreas pensadas
exclusivamente para los chicos (guardería infantil, jardín de nieve
y Junior academy).
En la escuela de esquí contamos con un gran plantel de instructores
de nivel internacional, quienes proponen un aprendizaje sencillo,
divertido y seguro.
El cerro ofrece actividades que completan el sinfín de alternativas
para divertirse y disfrutar de la nieve a pleno: trineos con perros
siberianos, moto para nieve y trekking con raquetas.